"Aleluya": el helado del Papa que mezcla fe, chocolate y marketing

Entre tantos sabores inventados para sorprender a un consumidor saturado, llega uno con bendición incluida: “Aleluya”, el helado italiano creado en honor al Papa Francisco. Avellanas, chocolate y una historia que mezcla religión, pastelería y marketing global, todo en una bocha artesanal.
Nacido en Roma durante el Año Jubilar, y elevado rápidamente al título de “Sabor del Jubileo”, el Aleluya fue presentado como un gesto simbólico hacia el primer Papa argentino. Pero detrás del cacao amargo y las avellanas tostadas, aparece la pregunta inevitable: ¿es este un verdadero homenaje o una jugada de branding con sotana?

La receta original del maestro heladero Vincenzo Squartrito fue adaptada por heladerías argentinas que forman parte de AFADHYA, la asociación que impulsa el helado artesanal como patrimonio nacional no declarado, pero asumido. Y ahora, en pleno invierno porteño, el Aleluya se sirve con cucharita de plástico, en cucurucho o en pote familiar.
El sabor combina una base cremosa de avellanas con cacao, trozos crocantes y chocolate amargo granizado. Pero más allá de lo gustativo, el helado Aleluya es también un fenómeno de marketing religioso. No es la primera vez que una figura papal inspira un producto, pero esta vez se lo puede pedir con dulce de leche.
La propuesta ya está disponible en diversas heladerías de Buenos Aires y otras ciudades del país. Y aunque la fe no mueva montañas, tal vez mueva filas frente al freezer.
¿El sabor del invierno? Puede ser. ¿Una campaña bien pensada para juntar cultura, afecto religioso y consumo? Sin duda.


