La guerra comercial que no ves: cómo la logística define quién gana en el comercio mundial
En medio de un mundo convulsionado por conflictos geopolíticos, rutas comerciales bloqueadas y nuevos aranceles, la logística dejó de ser un eslabón oculto para convertirse en la columna vertebral del comercio exterior. Así lo ve Lucas Bianchi, CEO & Founder de Interborders, quien asegura que la clave hoy no es solo adaptarse, sino anticiparse.

Para Bianchi, el 2025 está siendo un año que reconfigura el mapa del comercio global. “Las tensiones en el Mar Rojo dispararon los costos internacionales y duplicaron los tiempos de tránsito”, explica. Los desvíos forzados hacia rutas más largas y costosas no solo afectan a los grandes cargueros, sino que generan un efecto dominó en toda la cadena logística. Y si a eso se le suma el conflicto en el Estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20% del petróleo mundial, el impacto en la energía y los seguros marítimos es inevitable.
La guerra arancelaria entre China y Estados Unidos, con tarifas cruzadas de hasta el 50% en tecnología, autos eléctricos y semiconductores, está empujando a muchas compañías a mirar hacia mercados alternativos. México, Brasil, Panamá y Argentina son ahora puntos de presión, con rutas regionales saturadas y operadores que deben reinventarse. “América Latina pasó de ser espectadora a protagonista. Hoy es clave para la relocalización de proveedores y eso nos obliga a responder con inteligencia”, señala Bianchi.

Desde Interborders, la apuesta no es seguir el problema, sino adelantarse a él. ¿Cómo? Con transporte multimodal, bodegas estratégicas como la de la Zona Libre de Colón y un refuerzo tecnológico que permite trazabilidad en tiempo real. “La logística dejó de ser solo transporte. Hoy es una ventaja competitiva para quien sabe usarla”, afirma. En tiempos donde la estabilidad es casi una excepción, quienes se animen a innovar en este terreno serán los que marquen el camino.




