“Somos Buenos Aires”: la apuesta centrista que busca colarse entre gigantes
Por JotaPosta
En un escenario dominado por la polarización, donde el ring parece reservado para dos —el oficialismo peronista y el libertarismo de Milei— un nuevo jugador busca meterse en la conversación con un tono distinto, sin estridencias pero con estrategia: “Somos Buenos Aires”, un frente que mezcla radicales desencantados, peronistas no alineados, vecinalistas y liberales de tono institucional.

Lejos de los gritos, y también de la épica populista, esta fuerza plantea una narrativa de “gestión con valores republicanos”, y trata de mostrarse como una tercera opción posible en una provincia que históricamente se define entre extremos.
Zamora: la carta fuerte en el norte
El intendente de Tigre, Julio Zamora, es el nombre más resonante de este espacio. Su decisión de salir del juego massista y liderar en la Primera Sección como senador tiene peso político y simbólico: no se trata solo de un quiebre con el Frente Renovador, sino de la construcción de una identidad propia desde la gestión.

Zamora apuesta por un discurso más municipalista que ideológico. Habla de seguridad, servicios públicos, desarrollo local. Lo acompaña Marcela Campagnoli, referente de la Coalición Cívica, que refuerza la pata “ética” del armado. La fórmula combina peronismo territorial y republicanismo lilito: una rareza, pero también una señal.
La Segunda: un guiño a San Nicolás
En el norte bonaerense, “Somos Buenos Aires” eligió no presentar lista propia. Pero eso no implica ausencia. A través de un acuerdo con los hermanos Passaglia —figuras fuertes en San Nicolás— lograron colar un radical en la lista seccional. Movimiento quirúrgico: no gastar energía donde no hay estructura, pero marcar presencia en territorio hostil.
Domenichini: universidad, gestión y otra política
La Tercera Sección, bastión peronista por excelencia, recibe una propuesta distinta. Allí, el rector de la Universidad Nacional Guillermo Brown, Pablo Domenichini, encabeza la lista de diputados. Radical, técnico, con perfil bajo y discurso reformista, su presencia es una invitación a pensar la política desde la educación, la ciencia y la gestión.

Petrecca: ruptura con LLA y liderazgo regional
Quizás uno de los movimientos más sorpresivos fue el del intendente de Junín, Pablo Petrecca, del PRO, quien decidió romper filas con La Libertad Avanza y encabezar por la Cuarta Sección como senador. “El cambio no empezó ahora”, escribió, y marcó un límite a lo que considera una apropiación oportunista de la palabra “libertad”.
Junto a él, Natalia Quintana (radical) y Guillermo Britos (vecinalista de Chivilcoy) completan una lista que refleja el espíritu del frente: transversalidad con anclaje local.
Presencias firmes en el interior
En la Quinta, Matías Balsamello, secretario de Gobierno de Monte, representa la apuesta por dirigentes con gestión real, lejos de los flashes pero con territorio. En la Sexta, Andrés De Leo (Coalición Cívica) encabeza con un discurso institucionalista y liberal, pensado para seducir a votantes que rechazan el caos y el autoritarismo.
En la Séptima, Fernando Martini simboliza el perfil del interior profundo: desarrollo, cercanía, sentido común. Y en la Octava —La Plata— Pablo Nicoletti, aliado de Lousteau, da la pelea en una ciudad donde el radicalismo busca reconfigurarse sin quedar atrapado entre Alak y la deriva libertaria.
¿Una tercera vía real o solo testimonial?
La pregunta es inevitable. En un año donde Milei monopoliza la agenda y el PJ intenta evitar el derrumbe, ¿hay espacio para algo más? “Somos Buenos Aires” no promete milagros. Pero se planta con una estrategia coherente: candidatos con gestión, acuerdos sin sectarismo, discurso moderado.
Su desafío es triple: diferenciarse, instalarse y crecer. Si lo logran, podrían convertirse en ese factor incómodo que empieza a romper el binarismo. Si no, serán un nuevo capítulo en la larga historia de las terceras fuerzas que no llegaron a destino.
JotaPosta. La misma realidad, desde otra mirada.



