Salud & Bienestar

La Ciencia y una Nueva Forma de Educar

Las neurociencias son un conjunto de disciplinas científicas que estudian la función, estructura la bioquímica, la patología, la farmacología del sistema nervioso y de cómo sus diferentes elementos interactúan, dando base a la biología y psicología de la conducta.

En los últimos años el avance de la ciencia cognitiva ha sido muy grande, y sus aportes han transformado el modo de ver el mundo y de pensarse a uno mismo (actividad metacognitiva), la capacidad que tenemos los seres humanos de darnos cuenta que es lo que estamos pensando, como pensamos, como actuamos, y la capacidad de estudiarnos a nosotros mismos, incluso del modo en que estudiamos.

Para ampliar estos conceptos y como se puede aplicar los estudios de la neurociencia en el sistema educativo, en #JotaPosta dialogamos con Diego Herrera – MN: 63.686 -, Docente de la Universidad de Buenos Aires y  Coordinador del Dpto. de Neurociencia Cognitiva E.I.C.C.( Equipo interdisciplinario cognitivo Comportamental) que cita al estadounidense, John Hurley Flavell, psicólogo epistemólogo cognitivo, como pionero en lo que se denomina “la metacognición, o teoría de la mente como llaman algunos otros autores, es decir, la capacidad de atribuir sentimientos y pensamientos  capacidad de atribuir sentimientos y pensamientos a los otros”

En este aspecto Herrera, que además es Licenciado en Psicología y tiene una especialización en teoría y terapia cognitiva, expone que “Conociendo mas del cerebro, como funciona, su memoria, sus módulos, teniendo los aportes de la psicología cognitiva, también de las neurociencias, se ha comenzado a poner en duda los modelos educativos, ya que el modelo actual no optimiza ni tiene en cuenta el funcionamiento de las habilidades cognitivas (atención, memoria, percepción, resolución de problemas, entre otras), aun peor, sin conocimiento ni teniendo en cuenta las últimas investigaciones se persiste en un modelo el cual no da resultado, pero se insiste, y cuando éste falla no se pone en duda su diseño, y más bien se observa la falla en los alumnos”.

El entrevistado relaciona esta falta de progreso en el ámbito educativo con “la deserción escolar, las notas, la falta de entusiasmo, la relación entre alumnos y profesores y viceversa” incluso introduce en estos aspectos “la falta de innovación en lo que respecta al diseño de aula, la metodología de estudio y la evaluación, nada de esto anterior tiene en cuenta los avances de disciplinas neurocognitivas”.

Herrera considera necesario centrar la atención en “la neuroeducacion, que es la disciplina que se ocupa de llevar y adaptar los descubrimientos del cerebro y la ciencia psicológica al área educativa” y ejemplifica “En la educación actual se enseña a todos los alumnos al mismo tiempo, al mismo modo, velocidad, el diseño de aula no permite interacción entre alumnos, se considera a los alumnos vacios de conocimiento y solo el profesor repite lo que tiene almacenado en su memoria, luego se repasan los contenidos y se evalúa, de un modo inesperado, no entrenado, con metodologías rígidas y únicas, no dando lugar a la flexibilidad cognitiva ni entrenando esta habilidad”.

El también docente e investigador en muestreos de Conicet, analiza que “disponemos de plasticidad neuronal, es decir la capacidad de generar diferentes tipos de respuesta ante una misma problemática por ejemplo. La neuroeducacion propone que conociendo los módulos de memoria propuestos y estudiados por la psicología cognitiva, se diseñe un modelo diferente, teniendo en cuenta por ejemplo la función social del aprendizaje”

En este sentido, Herrera, considera que “es mejor recordado aquello que es señalado por compañeros de aula que por el profesor, las emociones activan el tálamo haciendo que a través de la innovación la conciencia se mantenga en un estado más propicio para el aprendizaje, tener en cuenta el tiempo atencional cognitivo de acuerdo a la edad de los educandos (alumnos), las estrategias operativas de memoria corto plazo y su trasvase (paso) a la memoria largo plazo”.

Lic. Diego M. Herrera

Desde el punto de vista de la neuroeducacion, el Licenciado, refiere que “el aprendizaje debe darse al comienzo con mucha repetición, re codificación por parte del educando y múltiples evaluaciones sin nota periódicas con diferentes formatos para entrenar la Neuroplasticidad y para conocer e ir adoptando métodos de evaluación futura, que también servirá para reducir la ansiedad en el momento de evaluación, teniendo en cuenta y sabiendo lo que produce la ansiedad en el aprendizaje”.

Considerando el proceso de activación amigdalina que interfiere en el procesamiento de las funciones superiores, sugiere que lo más adecuado sería “que las evaluaciones, repasos y repeticiones debería hacerse más seguido e ir distanciándose llegado el final del programa (al revés del método actual, donde al final es donde se repasa y repite), con esto se garantiza que lo primero y lo último que es siempre lo más recordado, se adquiere por diferentes metodologías teniendo en cuenta un educando activo que por medio de un profesor guía, podrá realizar este proceso”.

Una vez más, Herrera, reivindica imperioso restablecer los parámetros del diseño y distribución del mobiliario en un aula tradicional “lo que se propone en el modelo de la educación basada en neurociencias, por ejemplo que los alumnos se vean, interactúen, se pregunten y respondan entre ellos” y sentencia que “El modelo educativo clásico es harto conocido y basta una pequeña búsqueda en memoria para recordar sus características”.

Desde una mirada médica, el entrevistado, explaya que “en Neurociencia cognitiva, hoy en día se conocen no solo la localización cerebral sino los aspectos funcionales de las funciones ejecutivas, en la corteza prefrontal, las funciones ejecutivas que son el planeamiento, flexibilidad, control impulsivo y automonitoreo (toma de conciencia), como también el uso de estrategias de memoria corto plazo o memoria de trabajo específicamente, sabemos que tienen una alta implicancia en el aprendizaje, regulando el sistema límbico emocional y aumentando el planeamiento estratégico en la resolución problemas.

En este sentido menciona que en países como Madrid e incluso en algunos colegios de la Ciudad de Buenos Aires ya se implementan “Practicas como la Mindfulness (meditación en conciencia plena), de acuerdo a las neuroimagenes obtenidas en investigaciones en Massachusetts, estimulan la CPF (corteza prefrontal) aumentando la materia gris neuronal, las conexiones sinápticas, inhibiendo el complejo emocional de la ansiedad, emoción bastante perturbadora a la hora de construir el aprendizaje”.

Continuando con aspectos psicobiologicos, detalla que “la innovación es un factor fundamental en el aprendizaje, las situaciones novedosas y originales producen un aumento de noradrenalina (neurotransmisor, sustancia química mensajera entre neuronas) en el tronco encefálico, lo que posibilita un aumento del nivel de conciencia, mejorando la atención, es por ello que se busca enseñar desde distintos sistemas representacionales y originales, visuales, auditivos, interactivos, para activar esta función neurocognitiva, estimulada por el sistema SARA (sistema activador reticular ascendente)”

Otros de los aspectos que se tienen en cuenta, explica Herrera, es “la relación entre el tiempo atencional y las preguntas complejas. Aproximadamente contamos con un minuto atencional por edad, atención sostenida, es decir que luego de ese tiempo se debe reducir la complejidad o realizar un pequeño corte o cambio en la temática de estudio. A mayor complejidad de contenido, menor tiempo atencional, es inversamente proporcional y viceversa, a menor complejidad, mayor tiempo atencional disponible en los educandos alumnos”.

Al momento de señalar como es el trabajo directamente en las aulas, el profesional detalla que “la interacción entre profesor y alumnos es fluida, y entre compañeros de clase. Se busca que el profesor incite a los alumnos a que pregunten, visualicen y colaboren. Así el alumno podrá autogenerar el material dispuesto a aprender, compararlo con lo que ya conoce y dispone en su memoria y resumir, a fin de incorporarlo bajo sus propios esquemas” y resume que “el objetivo final es lograr que el educando alumno sea totalmente activo en esta práctica, resultando totalmente eficaz el aprendizaje”

Herrera detalla como es el proceso, en el cerebro, para aplicar estas prácticas “el modelo basado en neurociencia cognitiva, propone y ha estudiado la repetición al comienzo como factor fundamental para fijar el conocimiento, se necesitan al menos 24 episodios de práctica para que una red neuronal se fije y estas nuevas redes se fortalecen en el sueño, por lo que es muy importante tener en cuenta el correcto descanso. La repetición tiene un 80% de eficiencia, al comienzo teniendo en cuenta diferentes canales de comunicación sensorial, auditivo, visual, etc., la propuesta es repetir el contenido en diferentes formatos con mucha repetición al comienzo de los episodios de aprendizaje, y luego ir espaciándolos hacia el final, nótese que es al revés de cómo se realiza actualmente. Así se reducen los efectos de primacía y recencia en memoria, donde se recuerda aspectos del comienzo y aspectos del final en un contenido”

Por último refirió a los formatos de evaluaciones “también son distintos, debe entrenarse con evaluaciones periódicas sin nota, siguiendo el mismo formato de evaluación final, para que los alumnos se vayan entrenando en el método evaluativo, bajen la ansiedad ante el examen resultando este ultimo algo esperable y conocido en cuanto al formato y generar flexibilidad cognitiva evaluándolos en diferentes canales sensoriales y métodos para aumentar las probabilidades de recuperación de información. También se sugiere armar las evaluaciones en conjunto con los alumnos, el proceso de armado de examen por parte de los alumnos es altamente efectivo”.

 

 

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