“No olvide sus efectos personales”: la obra que revela lo que todos llevamos oculto
En algún rincón indefinido del mundo, en un aeropuerto que podría ser cualquiera o ninguno, una mujer espera. O más bien, resiste. Casalia Belprop —a quien sus admiradores alguna vez llamaron “Diva”— ha quedado atrapada en un depósito de equipajes. Está sola. No hay empleados, no hay anuncios, no hay puertas de salida. Solo un espacio cerrado lleno de valijas ajenas, mudas, que sin embargo parecen susurrar historias. En ese limbo donde todo es pausa, empieza la verdadera acción.
No olvide sus efectos personales es un monólogo unipersonal escrito por Diana Raznovich, interpretado por Silvia Dietrich y dirigido por Cecilia Propato. Estrena el próximo jueves 19 de junio, 22 horas en el Complejo Teatral Ítaca (Humahuaca 4027, CABA), y propone un viaje íntimo, absurdo y conmovedor a través del universo emocional de una mujer que, al buscar entre objetos extraviados, termina encontrando su propia historia.

La obra se despliega en el terreno de lo simbólico con una potencia muy concreta. Casalia abre valija tras valija con la esperanza de hallar sus pertenencias, pero lo que emerge de esas maletas no son solamente cosas. Son piezas de un rompecabezas que interpelan su identidad, la sacuden, la contradicen. ¿Qué es lo propio y qué lo impuesto? ¿Qué guardamos, qué perdemos, qué llevamos siempre sin saberlo?
Belprop no solo busca efectos personales en el sentido físico: busca también los rastros de sí misma, los recuerdos que aún la definen, los deseos no cumplidos. El texto, atravesado por el humor, la crítica y la emoción, plantea preguntas tan profundas como simples: ¿Dónde estamos? ¿Cómo hemos caído en esta trampa? ¿Hay salida?

La puesta en escena respira teatralidad desde su minimalismo: el depósito es, a la vez, cárcel y espejo. Las valijas funcionan como personajes en sí mismos, provocando giros emocionales, dudas, revelaciones. El cuerpo y la voz de Dietrich sostienen, sin pausa, un relato que se mueve entre el absurdo kafkiano, la ternura más frágil y la potencia de una mujer que no se resigna a ser olvidada.
Como parte de la previa al estreno, JotaPosta accedió a un detrás de escena exclusivo en el que la directora y la actriz comparten su mirada sobre la obra, el proceso creativo y las emociones que las atraviesan. También se prestaron a un juego: imaginar qué tres objetos no podrían faltar en sus propias valijas si quedaran varadas en un aeropuerto sin tiempo ni lugar. Entre la realidad y la ficción, sus respuestas invitan a pensar también nuestras propias cargas.
No olvide sus efectos personales no es una simple obra sobre una mujer perdida. Es una metáfora viva sobre los extravíos cotidianos, sobre la identidad fragmentada y sobre lo que llevamos con nosotros aunque nunca lo hayamos registrado. Es teatro del bueno, de ese que no se olvida fácilmente.
La cita es el jueves. El pasaje ya está impreso. Solo queda saber si uno se anima a abrir su propia valija.



