El telar como arma: Aracné desafía a los dioses en el primer Festival de Teatro Ecológico

En el marco del Primer Festival de Teatro Ecológico en Argentina, el escenario del Teatro BAC (British Arts Centre) se transformó en territorio mítico y político con la puesta de La urdimbre y la trama, dirigida por M. Maffía y protagonizada por Natalia Pascale. La obra no solo revisita el mito clásico de Aracné: lo resignifica desde una perspectiva contemporánea donde el arte, la naturaleza y la denuncia se entrelazan como hilos de un mismo telar.
Aracné se ha criado en la Cordillera. Ama el ciclo completo del trabajo con la lana y entiende el tejido como una forma de vida. Es una artesana extraordinaria que logra viajar a Grecia para sumergirse en la tierra donde nacieron los mitos de otras tejedoras. Pero algo —o alguien— parece perseguirla desde su origen hasta Atenas. La obra juega con esa presencia inquietante, que oscila entre lo real y lo imaginario, mientras la protagonista se prepara para el enfrentamiento inevitable con Palas Atenea.

La dirección de M. Maffía se destaca por una puesta en escena sobria pero profundamente simbólica. Cada elemento escenográfico está al servicio del relato: el telar deja de ser herramienta para convertirse en arma, y el tejido pasa a ser discurso. No hay exceso; hay precisión. La directora construye un clima que combina ritual, tensión y poesía visual, sosteniendo el ritmo con inteligencia y sensibilidad.
Natalia Pascale sostiene la obra con una labor actoral intensa y comprometida. Su Aracné transita la fragilidad, la rebeldía y la convicción con una presencia escénica que no decae. El cuerpo y la voz se convierten en instrumentos de resistencia. Pascale no interpreta solo a un personaje mítico: encarna a todas aquellas voces que, históricamente, encontraron en el arte una forma de denuncia.

Uno de los detalles más llamativos de esta nueva producción es la incorporación de sobretítulos en griego, una traducción digital que no solo amplía el alcance cultural de la obra sino que refuerza el puente simbólico entre la Argentina y la tierra donde nació el mito. La decisión no es meramente técnica: es conceptual.
La obra, producida originalmente en Madrid y con gira por distintas localidades de Chile, llegó ahora a Buenos Aires en un contexto particularmente significativo: el primer festival nacional dedicado al teatro ecológico. Y en ese marco, el mensaje resuena con fuerza. “Cuando las arañas unen sus telas, pueden matar a un león”. La frase, que atraviesa la pieza, funciona como metáfora colectiva y como advertencia política.
El Teatro BAC aporta un valor diferencial. Su estructura moderna, su escala íntima y su cuidada acústica potencian cada susurro y cada estallido dramático. La sala acompaña el relato sin interferencias, permitiendo que el espectador se sumerja en una experiencia sensorial completa.
La urdimbre y la trama no es solo una relectura mitológica. Es una obra que dialoga con el presente, que interpela sobre el rol del arte, el vínculo con la naturaleza y la potencia de lo colectivo. En tiempos de discursos estridentes, aquí el tejido es palabra. Y el telar, resistencia.




