Actualidad Política
El histórico Nacional Buenos Aires en paro: sueldos destruidos, aulas vacías y un conflicto que ya huele a crisis nacional

Durante esta semana, uno de los colegios más emblemáticos del país, el Nacional Buenos Aires, no abrirá sus aulas. Pero no se trata de un feriado, ni de un problema edilicio, ni de una emergencia climática. Es un paro total, decidido en asamblea por sus docentes, que denuncian estar cobrando sueldos de hambre mientras la inflación sigue arrasando.
La protesta, que va del lunes 7 al viernes 11 de julio, incluye clases públicas y actividades frente a la puerta del colegio. Los docentes buscan visibilizar lo que califican como una situación límite: desde octubre del año pasado, el Gobierno Nacional no se sienta a negociar. Mientras tanto, los sueldos siguen cayendo: ya están un 40% por debajo de los niveles de noviembre de 2023.
“La situación salarial es dramática”, resumió Nicolás García Roel, secretario general del gremio AGD-CNBA. Dramática, literal: docentes que renuncian porque no les alcanza, horas vacantes imposibles de cubrir, y una obra social universitaria en decadencia. A eso se suma un dato tan contundente como indignante: en el CNBA se cobra hasta un 30% menos que en escuelas de la Ciudad por el mismo trabajo.
“La inflación no paró, pero los aumentos sí: recibimos un 0% el último mes”, explicó García Roel. Y ese “cero” no es simbólico, es literal.
El paro no es solo una medida de fuerza: es también una invitación. A estudiantes, a familias, a ciudadanos. Por eso, el lunes y el jueves habrá clases públicas frente al colegio. El conflicto ya no es solo docente: toca de lleno a la comunidad educativa y, por extensión, a toda la UBA.
Porque detrás de esta historia hay algo más profundo: si el Gobierno no reconoce que las escuelas medias forman parte del sistema universitario, lo que está en riesgo no es un salario, es la educación pública. Y la amenaza no es menor: si no hay respuestas, los docentes evalúan no retomar las clases después del receso invernal



