Agenda Cultural

Teatro| Silencio, música y desesperación: el teatro que incomoda y emociona

Una mujer sola, un aeropuerto deshabitado y una montaña de valijas que no le pertenecen… o quizás sí. En “No olvide sus efectos personales”, nada es literal y todo está cargado de sentido. Casalia Belprop —la inolvidable “Diva”— se despliega en escena atrapada en un limbo entre vuelos, entre tiempos, entre pasados y futuros. Es allí, en ese depósito de equipajes que parece fuera del mapa, donde la dramaturgia cobra espesor, donde el cuerpo habla y la palabra se interrumpe con música, con gestos, con pausas que pesan.

La propuesta escénica, dirigida por Cecilia Propato, una artista que escribe el espacio tanto como las líneas del texto, sorprende por su precisión: cada maleta es una pregunta, cada objeto hallado una fisura que se abre en la memoria de la protagonista. La dirección compone visualmente una coreografía del desconcierto, del hallazgo y del derrumbe. El cuerpo de Casalia —interpretado con sensibilidad y potencia por Diana Raznovich — no se limita a actuar: habita, danza, recorre el escenario como si cada paso fuera una decisión narrativa.

La obra no se apoya solo en la fuerza del texto, sino en la manera en que los elementos escenográficos, los efectos sonoros y la iluminación acompañan el tránsito emocional de esta mujer. Los silencios no son vacíos: son latencias que hablan. La música, por momentos ausente y por otros invadiendo la escena, se funde con la respiración de la actriz, en una sinfonía de incertidumbre. La historia se bifurca, se escurre, se reconstruye con cada maleta abierta, con cada recuerdo que emerge del fondo de una pertenencia ajena. ¿Pero es ajena realmente?

Belprop dialoga con sus objetos —y consigo misma— como quien busca un punto de anclaje en medio del extravío. Y nos arrastra con ella: ¿dónde estamos? ¿cómo llegamos hasta acá? ¿quiénes éramos antes de perder nuestras pertenencias más íntimas?

No olvide sus efectos personales es mucho más que un unipersonal: es un espejo incómodo, una instalación viva, una experiencia sensorial que obliga al espectador a hacerse cargo de su propio equipaje emocional.

Las palabras del público tras el estreno

Una pieza que se desmarca del teatro convencional y apuesta por la poética del espacio, por la tensión narrativa del cuerpo, y por una dramaturgia donde lo que no se dice retumba tanto como lo que se enuncia.

Una obra para ver… y para no olvidar.


📍Dónde y Cuándo?| La cita es cada Jueves a las 22:00 hs en el Complejo Teatral Ítaca (Humahuaca 4027, CABA).

Tags
Leer Más

Related Articles

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Close