{"id":6778,"date":"2025-07-03T04:21:58","date_gmt":"2025-07-03T07:21:58","guid":{"rendered":"https:\/\/www.jotaposta.com.ar\/?p=6778"},"modified":"2025-07-03T04:21:58","modified_gmt":"2025-07-03T07:21:58","slug":"italia-90","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/jotaposta.com.ar\/jposta\/2025\/07\/03\/italia-90\/","title":{"rendered":"Italia \u00b490"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>Por @Nuwanda<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De aquella tarde s\u00f3lo registro dos recuerdos: uno es el estar en la casa de mis abuelos y escuchar la voz, creo de mi padre, decir <em>\u201csalgamos igual\u201d<\/em>.&nbsp; La segunda imagen que reserva mi mente me transporta minutos despu\u00e9s, dentro de un auto, en medio de una caravana por la avenida Blandengues, bocinas de fondo y la presencia de otro auto a contramano de la multitud.&nbsp; Otra vez la misma voz, esta vez grit\u00e1ndole al conductor: <em>\u201c\u00bfQu\u00e9 sos alem\u00e1n ahora?\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Acaso apenas dos instant\u00e1neas atesora mi cerebro de aquel 8\nde Julio de 1990. Dos escasas, fugaces y difusas im\u00e1genes que se mezclan inexorablemente\ncon otras de cientos, mucho m\u00e1s claras, precisas, en colores y correctamente\ndefinidas gracias a Santiago. Fue \u00e9l quien permiti\u00f3 que, a la distancia,\naquella copa del Mundo no sea apenas una sucesi\u00f3n de dos hechos aleatorios en\nmi cabeza. Sucede que Santiago era due\u00f1o (seguramente aun lo siga siendo) en\nsoporte VHS de la historia de los mundiales, que para entonces s\u00f3lo llegaba a\n1998 aproximadamente.&nbsp; <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfY qu\u00e9 tiene que ver que una persona coleccione la historia\nde los Mundiales del Grafico con la posibilidad de que la&nbsp; mente, de otra persona, sustituya, o amalgame\nen este caso, una serie de im\u00e1genes con otras para convertir todo en un mismo\nrecuerdo? Puede preguntarse a esta altura un lector desprevenido. Lo que me\nlleva a reconocer que encare mal lo escrito, y debo entonces rearmar el inicio\ndel relato y confesar que \u00e9sta historia no nace ese 8 de Julio, sino varios\na\u00f1os despu\u00e9s. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mi presente a\u00fan era Indart y ser un ciudadano porte\u00f1o ni\nsiquiera a\u00fan estaba en mis planes. Los noventas ya estaban arrancados y, &nbsp;como cont\u00e9 alguna vez, en cierto lapso de mi\nadolescencia era imprescindible la juntada en el cuarto de atr\u00e1s de su casa, en\nel fondo del garaje, en donde la madre daba Ingles particular. Aquel rinc\u00f3n era\nel sitio perfecto para dar lugar a interminables partidos de truco.&nbsp; A veces \u201cgallo\u201d cuando se sumaba Evangelina,\no de a cuatro cuando los rivales eran Jimena y Lucia.&nbsp; La sala era blanca, con una pizarra de esas\nque se pueden escribir con fibrones y helada, sobre todo en los, ya de por s\u00ed,\nhelados inviernos locales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero no se trata de esos momentos este relato, sino de lo\nque suced\u00eda aquellas &nbsp;veces que el\ndestino no nos encontraba apostando 10 centavos por cabeza, que mayormente\nquedaban en nuestro poder, para luego canjearlos por turrones en el kiosco de\nOlga. El relato debe ubicarnos dentro de la casa propiamente de Santiago. Mas\nexactamente, en la sala, frente al televisor, dispuesto a ver un casete\nmundialista. Escogiendo de manera aut\u00f3mata por en\u00e9sima y tanta vez el que dec\u00eda\n\u201cItalia 1990\u201d.&nbsp; No tengo en la mente\ncuantas veces vimos ese video.&nbsp; Tampoco puedo\nensayar una justificaci\u00f3n racional de por qu\u00e9 seleccion\u00e1bamos ese mundial\nprecisamente.&nbsp; O si, y entonces lo que no\nencuentro son las palabras para poder darle una definici\u00f3n al sentimiento que\ngeneraba (genera) en nuestro cuerpo ese momento de 1990.&nbsp; No s\u00e9 si tiene su g\u00e9nesis en la m\u00fasica, la\nderrota contra Camer\u00fan, el triunfo sufrido ante Brasil o la final.&nbsp; <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entiendo que si esto mismo que escribo ahora, lo tuviera que\nnarrar a un extraterrestre reci\u00e9n llegado a nuestro planeta, puedo interpretar,\ncon l\u00f3gica, que el visitante interplanetario llegar\u00eda a la conclusi\u00f3n de\ntildarnos de masoquistas.&nbsp; \u00bfC\u00f3mo puede\nser que opt\u00e1ramos ver una saga de partidos donde el definitorio implicaba una\nderrota? M\u00e1xime si tenemos en cuenta que somos argentinos y ten\u00edamos la chance\nde escoger otros instantes deportivos donde el resultado era diferente. Supongo\nque podr\u00eda decirle, yo al marciano, que en esa \u00e9poca no ten\u00edamos el concepto de\ntriunfalismo, pero ser\u00eda mentir, porque s\u00ed que lo ten\u00edamos, tal como pod\u00eda\nobservarse en cada cargada que nos convid\u00e1bamos luego de alg\u00fan Boca-River.&nbsp; Insisto en que no s\u00e9 qu\u00e9 pasa con ese mundial\nprecisamente.&nbsp; <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Encierra una m\u00edstica, tal vez desde la m\u00fasica, como dije\nantes, al punto de afirmar que no existe otro himno mejor que el de aquel \u201cverano\nitaliano\u201d. O eventualmente el ver a Diego con el tobillo inflamado, o posiblemente\npor c\u00f3mo se fue dando, de menor a mayor, una especie de milagro que s\u00f3lo el\nfutbol puede regalar. Qu\u00e9 se yo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A juzgar por la verdad en alg\u00fan punto que desconozco, la inercia\nse desata en el cuerpo y desencadenan otra vez las sensaciones a flor de piel\nen cada partido, en cada imagen, en cada segundo de aquel campeonato hist\u00f3rico.\nHaci\u00e9ndolo ganarse el mote del mejor Mundial de todos y convertirlo en el\npreferido para mirar tantas veces sea posible.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Porque todo era perfecto. El hecho hist\u00f3rico en s\u00ed y el hecho particular de encontrarnos mirando esa pantalla.&nbsp; Porque el universo tiene todo preparado para cuando desata su magia.&nbsp; El hado guardaba incluso en la cinta propia un halo de misterio, un elixir particular que se plasmaba en el segundo exacto en que Donaroni acomodaba la bola en el punto del penal.&nbsp; Era all\u00ed cuando, de manera fortuita, el relator se pregunta en voz alta \u201c\u00bfPara cu\u00e1ndo Sergio?\u201d y entonces, como sacado de alg\u00fan cuento surrealista, la c\u00e1mara se posaba en un primer plano espor\u00e1dico en la cara concentrada de Goycochea, que mov\u00eda su testa en un claro \u201cSi\u201d, en una respuesta a distancia al pedido del relator, en una afirmaci\u00f3n que vaticinaba lo que suceder\u00eda con una precisi\u00f3n digna de reloj suizo.&nbsp; Un gesto sublime que deten\u00eda instant\u00e1neamente el tiempo, para que nuestras miradas c\u00f3mplices, conocedores de ese desenlace hermoso, se cruzaran y descubri\u00e9ramos en el otro la sensaci\u00f3n de sabernos una especie Dios, conocedores del cierre de esa jugada. Se produc\u00eda de manera s\u00fabita un incremento en las pulsaciones de nuestros corazones, mezcla del&nbsp; morbo que implicaba entender ese \u201cSi\u201d de Goyco, como un mensaje del m\u00e1s all\u00e1.&nbsp; La respiraci\u00f3n contenida de ambos para el desahogo al ver sus manos rebotando la pelota y rebobinar, una y otra vez, ese segmento para luego, extasiados de tan maravillosa causalidad, dejar que el video corra sin interrupciones.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed-youtube wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-embed-aspect-4-3 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"Sergio Goycochea \u2605 Argentina\" width=\"500\" height=\"375\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/yrr-6NFilhA?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo cierto es que fuera por el motivo que fuera, desde esas\ntardes indarteneses, el de Italia, fue el Mundial que no vi con todos mis\nrecuerdos, pero lo puedo relatar de memoria si alguien preguntara.&nbsp; El Mundial que a\u00fan me llena de emoci\u00f3n al\nrecordarlo.&nbsp; El \u00fanico en el que no puedo\ncontener el nudo en la garganta que culmina con el inevitable viaje de una\nlagrima por mi mejilla. Aunque todav\u00eda persevero en la dificultad de atinar\nt\u00e9rminos que permitan poder exorcizar el porqu\u00e9.&nbsp; Desconozco cu\u00e1l es la energ\u00eda que afecta invisiblemente\nlas c\u00e9lulas de mi cerebro, ocasionando una revoluci\u00f3n interna de sensaciones\nque no encuentran analog\u00edas en las palabras.&nbsp;\nQuiz\u00e1s es una mezcla de todo, incluso de esa nostalgia argentina que nos\nhace perseguir (como en el Tango) lo que no tenemos o lo que nos hace sufrir,\nno lo s\u00e9 sinceramente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero en estos d\u00edas, donde en varios lugares est\u00e1n pasando reiteraciones de aquellos partidos, en homenaje a los 35 a\u00f1os, me abordaron todos estos recuerdos de golpe a la mente\u00a0 y el llanto esquivo se apoder\u00f3 de mi alma.\u00a0 Emergieron esas ganas de que Andreas Brehme por una vez en la vida marre el penal maldito. Que Caniggia no la toque con la mano y esa amarilla no salga nunca del bolsillo de Codesal.\u00a0 De que la imagen de Diego llorando, abatido, no aparezca, inevitable al final de todo especial.\u00a0 Que las manos de Matth\u00e4us no hayan sentido nunca en su historia la sensaci\u00f3n de abrazar el trofeo. Y al mismo tiempo me nace el preguntarme si esto, me refiero a la emoci\u00f3n, los nervios, el orgullo que siento por esa Selecci\u00f3n, por ese Mundial de 1990, no fuera todo desencadenado justamente por el fat\u00eddico resultado final.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Me interrogo si quiz\u00e1s no fuera que la historia debi\u00f3 ser, infaliblemente,\nde la misma forma para que hoy la l\u00e1grima corra con el sentimiento que corre\npor mi cara.&nbsp; Porque, qui\u00e9n sabe, si\nSensini jam\u00e1s se tiraba a barrer dentro del \u00e1rea a V\u00f6ller hoy mi piel no se\nerizar\u00eda de la misma forma cuando escucho los primeros acordes del himno\noficial de esa Copa del Mundo.&nbsp; Intuyo\nque si Goyco hubiera atajado uno solo penal m\u00e1s de los que ataj\u00f3 en aquel\ncampeonato, hoy la realidad fuera diferente y entonces mi mente apenas\nrecordar\u00eda solamente dos escasas, fugaces y difusas im\u00e1genes. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tal vez todo debi\u00f3 ocurrir de la forma exacta en la que\nsucedi\u00f3, y cualquier alteraci\u00f3n del destino implicar\u00eda hoy, tres decenas de\na\u00f1os despu\u00e9s, un resultado final diferente, que desembocar\u00eda en la triste\nrealidad de no estar sentado frente a la hoja en blanco, recordando cada segundo,\nintentando ponerle palabras a lo que corre por mis venas.&nbsp; <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Puede que de no haber sucedido como sucedi\u00f3 todo, hoy no\nexistir\u00eda la necesidad de que mi mente evoque esas tardes junto a Santiago,\npara darle forma a este relato. Dej\u00e1ndolo sin sentido, sin la posibilidad de\nver la luz. Sin sentir lo que sigo sintiendo de manera eterna por esos hechos\nm\u00e1gicos, so\u00f1ados, milagrosos que se forjaron y para siempre un 8 de Julio de\n1990.&nbsp; <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por @Nuwanda De aquella tarde s\u00f3lo registro dos recuerdos: uno es el estar en la casa de mis abuelos y escuchar la voz, creo de mi padre, decir \u201csalgamos igual\u201d.&nbsp; La segunda imagen que reserva mi mente me transporta minutos despu\u00e9s, dentro de un auto, en medio de una caravana por la avenida Blandengues, bocinas &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":6779,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pagelayer_contact_templates":[],"_pagelayer_content":"","iawp_total_views":0,"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":["post-6778","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-jp-apostillas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/jotaposta.com.ar\/jposta\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6778","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/jotaposta.com.ar\/jposta\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/jotaposta.com.ar\/jposta\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/jotaposta.com.ar\/jposta\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/jotaposta.com.ar\/jposta\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6778"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/jotaposta.com.ar\/jposta\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6778\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/jotaposta.com.ar\/jposta\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6779"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/jotaposta.com.ar\/jposta\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6778"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/jotaposta.com.ar\/jposta\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6778"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/jotaposta.com.ar\/jposta\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6778"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}