{"id":6698,"date":"2020-06-26T03:31:36","date_gmt":"2020-06-26T06:31:36","guid":{"rendered":"https:\/\/www.jotaposta.com.ar\/?p=6698"},"modified":"2020-06-26T03:31:36","modified_gmt":"2020-06-26T06:31:36","slug":"mas-que-la-vacuna-contra-el-covid-lo-que-necesitamos-es-el-futbol","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/jotaposta.com.ar\/jposta\/2020\/06\/26\/mas-que-la-vacuna-contra-el-covid-lo-que-necesitamos-es-el-futbol\/","title":{"rendered":"M\u00e1s que la vacuna contra el COVID, lo que necesitamos es el F\u00fatbol"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Sin dudas la b\u00fasqueda de una vacuna o, en su defecto, un tratamiento efectivo que permita controlar el coronavirus es una de las expectativas que tiene en vilo a gran parte del mundo.&nbsp; El anuncio del descubrimiento, por parte de la comunidad cient\u00edfica, es acaso una de las noticias que con m\u00e1s ansias se espera en cualquier latitud del planeta.&nbsp; Pero sucede que en Argentina existe otra premisa que genera a\u00fan m\u00e1s anhelo que cualquier otra: la vuelta del f\u00fatbol.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Antes de que cambien de p\u00e1gina o proteste, perm\u00edtame desarrollar mi idea querido lector. No caiga en el falso dilema que afirma que, en \u00e9stas tierras, se <em>\u201cgrita m\u00e1s fuerte un gol que una injusticia\u201d<\/em> y deme unos segundos para explayarme. Necesito argumentar el porqu\u00e9, para nosotros, es m\u00e1s interesante el regreso de la redonda a cualquier potencial cura contra una de las peores pandemias de los \u00faltimos a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El an\u00e1lisis es complejo, no se remite a la frase <em>\u201cpan y circo\u201d<\/em>. No se trata de mantener embobados a la sociedad mientras por su costado circulan elefantes rosas sin ser percibidos.&nbsp; No hablo del salvoconducto de muchos pol\u00edticos para justificar sus m\u00e1s fraudulentas (y en casos atroces) decisiones. No, la premisa va m\u00e1s all\u00e1. Traspasa lo mundano, lo vil del asunto.&nbsp; Apunta a una profundidad casi biol\u00f3gica, espiritual, filos\u00f3fica me animar\u00eda a gritar a los cuatro vientos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Porque el f\u00fatbol, ac\u00e1, en \u00e9ste suelo, en \u00e9sta patria, no es s\u00f3lo un deporte. Un juego o un negocio. El f\u00fatbol en nuestro pa\u00eds implica algo que sobrepasa a todo el resto de la humanidad.&nbsp; Se sucede un hecho inusual, inexplicable, milagroso si se quiere, que no encuentra paralelismo en ning\u00fan otro punto distante del planeta.&nbsp; El f\u00fatbol, ac\u00e1, es el motor de la vida.&nbsp; Insisto, lector, no se vaya. Aguarde un instante m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No descubro la p\u00f3lvora si digo que en el mundo las injusticias, la desigualdad, las diferencias de posibilidades abundan, sobran.&nbsp; El m\u00e1s grande termina siempre comi\u00e9ndose al m\u00e1s chico.&nbsp; En la selva de cemento en la que vivimos ya est\u00e1 delimitado quien es Le\u00f3n y quien gacela.&nbsp; No importa cu\u00e1n r\u00e1pidos podemos correr, tarde o temprano la fiera devora a su presa.&nbsp; Y acaso en Argentina esos ejemplos exceden y se pueden apreciar en cada rinc\u00f3n, en cada pueblo, en cada ciudad. Transita en todos lados menos en uno: en el f\u00fatbol.&nbsp; O me corrijo, es el f\u00fatbol el \u00fanico lugar donde aquello no es <em>Ley<\/em>.&nbsp; Es en ese aparente juego, de 11 contra 11, donde los argentinos podemos encontrar la \u00fanica posibilidad de eludir esa premisa mezquina, injusta, casi incorruptible del destino.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Encontramos all\u00ed <em>nuestro<\/em> ed\u00e9n, la tierra prometida.&nbsp; Cada siete d\u00edas la pesadumbre de la rutina, del laburo mal pago, del levantarse de sol a sol para ganar el mango, la desaz\u00f3n que implica obedecer a ese jefe que no merece el puesto, la malaria de una econom\u00eda que no da respiro encuentran su <em>\u201cpara\u00edso\u201d<\/em>.&nbsp; Cada domingo renace la posibilidad de la rendici\u00f3n, de que la balanza se incline, por \u00fanica vez, para nuestro lado.&nbsp; El equilibrio de un mundo que, de lunes a lunes, solo apunta hacia un mismo v\u00e9rtice.&nbsp; Entonces, las reglas que rigen una sociedad imparcial se borran, desaparecen, y da lugar a la chance de que Goliat derrote a David.&nbsp; De que el pr\u00edncipe azul bese a la princesa. De que la serpiente no seduzca a Eva y Dios no se enfade nunca.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A lo largo de la historia no import\u00f3 otra cosa.&nbsp; Porque entendemos que al otro d\u00eda ser\u00e1 Lunes y la reglas volver\u00e1n a ser lo que eran, pero en esos 90 minutos todo puede pasar.&nbsp; Porque Inglaterra seguir\u00e1 siendo due\u00f1a de las Malvinas aunque todos entendamos que no corresponde, pero un tarde mexicana tuvimos la oportunidad de poner las cosas en su lugar y no s\u00f3lo una vez, sino dos veces.&nbsp; Porque como describe Eduardo Sacheri, ese d\u00eda contemplamos como uno de los nuestros logr\u00f3 <em>\u201cponer en orden la historia y que las cosas sean como Dios y la reina mandan\u201d<\/em> . Fue esa la chance para entender que existe un escenario donde los que llevan las de ganar no ganan, y los que llevan las de perder no pierden.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es inquebrantable que el Real de Madrid seguir\u00e1 siendo uno de los poderosos de siempre. Que sus jugadores ganan fortuna y sus vitrinas estar\u00e1n repletas de Copas. Pero resulta ser que un fr\u00eda ma\u00f1ana japonesa,&nbsp; ni con todo el dinero del mundo, pudieron frenar a un flacucho, con la diez dibujada en su espalda, la franja de oro partiendo su pecho, nacido en el sur de am\u00e9rica. Y tuvieron que doblegarse durante noventa minutos a los caprichos de su empeine que hac\u00edan ir y venir a su antojo a la <em>redonda<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Acaso La Juventus tendr\u00e1 en su arc\u00f3n de los recuerdos cientos de haza\u00f1as con Michel Platini, pero una tarde cualquiera Castro, Borghi y Ereros lo hicieron padecer cuando nadie en el mundo intu\u00eda tal desenlace.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Porque sabemos que Uruguay sigue siendo peque\u00f1o, pero un d\u00eda dej\u00f3 mudo a todo un Maracan\u00e1 repleto.&nbsp; Y entonces, una vez m\u00e1s, comprendimos que se puede cambiar el destino.&nbsp; Cito una vez m\u00e1s a Sacheri <em>\u201cSi hubiese ganado Brasil nadie se acordar\u00eda demasiado del 16 de julio de 1950. Lo normal no se recuerda casi nunca. Pero gan\u00f3 Uruguay, un partido que si se hubiese jugado mil veces Uruguay deber\u00eda haber perdido novecientas cincuenta y empatado cuarenta y nueve. Pero de las mil alternativas Dios quiso que cayera esta: Uruguay da el batacazo m\u00e1s resonante de la historia del f\u00fatbol\u201d<\/em>\u2026Eso genera en nosotros el f\u00fatbol, la posibilidad minina de que la vida puede ser otra cosa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y retomo, considerando que me tuvo fe, estimado lector, y aun permanece leyendo esto, la primera l\u00ednea de este humilde ensayo: puede existir una vacuna para el coronavirus, pero acaso eso ser\u00e1 parte de una historia que, al fin de cuentas, seguir\u00e1 con sus injusticias, sus imparcialidades, su pedante meritocracia.&nbsp; Por eso necesitamos del f\u00fatbol.&nbsp; Porque envuelve en su aparente inocencia l\u00fadica la ilusi\u00f3n, la esperanza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u00bfQu\u00e9 importa cu\u00e1n duro puede ser la semana, el mes, el a\u00f1o?<\/em> Si sabemos de la posibilidad que un domingo cualquiera, el nueve, que siempre trae las de perder, como nosotros, la toma en tres cuarto de cancha, respira hondo, acelera el paso, elude a uno, dos, tres rivales. Entra al a\u00e9rea, gira bruscamente sus caderas para dejar sin chances a un arquero que intenta ahogar su grito y deposita, con el lado interno de su pide derecho, la n\u00famero cinco en el fondo de la red.&nbsp; <em>\u00bfQu\u00e9 importancia puede tener ese destino nefasto si en un instante Dios nos demuestra que podemos lograr lo impensado?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No se trata de mantener entretenidos a un par de giles.&nbsp; No es necesario habilitar el<em> &#8220;show<\/em>&#8221; para que el pol\u00edtico <em>\u201cPueda robar tranquilo\u201d<\/em>, porque eso lo hace de todas formas. Sino para darles a esos miles de tipos la oportunidad de seguir creyendo.&nbsp; De que el argentino promedio presencie lo tangible de la esperanza. Que, en cada inicio de semana, levante la persiana de ese negocio que el viernes anterior quer\u00eda cerrar.&nbsp; Que le diga<em> \u201cbuenos d\u00edas\u201d<\/em> a ese amigo del Gerente, que oficia de Jefe y sabe menos que un nene de Jard\u00edn de Infantes.&nbsp; Que apriete los dientes, trague el llanto, y pueda reanudar la venta en el tren de esa golosina que permitir\u00e1 comprar un litro de leche.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No necesitamos el f\u00fatbol por el mero hecho del juego.&nbsp; Lo necesitamos para poder seguir so\u00f1ando de que los imposibles pueden dejar de serlo.&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sin dudas la b\u00fasqueda de una vacuna o, en su defecto, un tratamiento efectivo que permita controlar el coronavirus es una de las expectativas que tiene en vilo a gran parte del mundo.&nbsp; El anuncio del descubrimiento, por parte de la comunidad cient\u00edfica, es acaso una de las noticias que con m\u00e1s ansias se espera &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":6699,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pagelayer_contact_templates":[],"_pagelayer_content":"","iawp_total_views":0,"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":["post-6698","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-jp-editorial"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/jotaposta.com.ar\/jposta\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6698","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/jotaposta.com.ar\/jposta\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/jotaposta.com.ar\/jposta\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/jotaposta.com.ar\/jposta\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/jotaposta.com.ar\/jposta\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6698"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/jotaposta.com.ar\/jposta\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6698\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/jotaposta.com.ar\/jposta\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6699"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/jotaposta.com.ar\/jposta\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6698"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/jotaposta.com.ar\/jposta\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6698"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/jotaposta.com.ar\/jposta\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6698"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}