{"id":1243,"date":"2018-06-24T08:00:10","date_gmt":"2018-06-24T11:00:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.jotaposta.com.ar\/?p=1243"},"modified":"2018-06-24T08:00:10","modified_gmt":"2018-06-24T11:00:10","slug":"un-dia-como-hoy-moria-carlos-gardel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/jotaposta.com.ar\/jposta\/2018\/06\/24\/un-dia-como-hoy-moria-carlos-gardel\/","title":{"rendered":"Un dia como hoy, mor\u00eda Carlos Gardel"},"content":{"rendered":"<p>Un d\u00eda como hoy, pero de 1935, la voz m\u00e1s importante de la historia del Tango se apagar\u00eda para siempre.\u00a0 Eran las tres de la tarde. La noche antes, por radio, se despidi\u00f3 de Colombia cantando Tomo y Obligo.<\/p>\n<p>Sube al avi\u00f3n trimotor Ford matr\u00edcula F-31 de la empresa Servicio A\u00e9reo Colombiano (SACO). Viaja con Alfredo Le Pera, su letrista eterno, y sus guitarristas: Guillermo Barbieri (abuelo de Carmen), Jos\u00e9 Mar\u00eda Aguilar y Angel Domingo Riverol. La torre del aeropuerto Olaya Herrera da bandera verde. Destino: Cali. Carretea, pero de pronto su cola rebota en el piso de pasto, el avi\u00f3n se desv\u00eda, y se estrella con otro Ford de la empresa Sociedad Colombo Alemana de Transportes A\u00e9reos (Scadta). Se incendian los dos. Mueren carbonizados casi todos los pasajeros. Entre ellos, Gardel, Le Pera, Barbieri, Riverol\u2026<\/p>\n<p>Una solo sobrevive. Se trata de Jos\u00e9 Mar\u00eda Aguilar, compositor y guitarrista de Gardel, herido y con quemaduras graves aun respira. Tiempo despues hizo la narraci\u00f3n desgarradora de los \u00faltimos instantes del \u00eddolo a bordo del avi\u00f3n que lo llev\u00f3 a la muerte\u2026<\/p>\n<p><em>\u201cEl 24 de junio almorzamos en un hotel vecino al campo de aviaci\u00f3n de Medell\u00edn; a las 14 horas estaba anunciada la partida del avi\u00f3n que deb\u00eda conducirnos, as\u00ed que terminamos de comer y nos pusimos en camino al campo de aviaci\u00f3n. Carlitos, para eludir las efusividades del pueblo colombiano, sali\u00f3 por la puerta trasera del hotel y tom\u00f3 con Le Pera un coche que lo condujo al aer\u00f3dromo de la compa\u00f1\u00eda Saco, donde gran cantidad de p\u00fablico se hab\u00eda aglomerado para despedirlo.<\/em><\/p>\n<p><em>Ya dentro del campo de aviaci\u00f3n nos dirigimos al costado del avi\u00f3n trimotor F31, donde ya hab\u00edan sido colocados los equipajes, las guitarras las llev\u00e1bamos con nosotros.<\/em><\/p>\n<p><em>Cercana ya la hora de la partida, un grupo de ni\u00f1as de la sociedad de Bogot\u00e1 rodeaba a Gardel, al que innumerables fot\u00f3grafos lo hac\u00edan posar en toda forma; mientras varias personas le ped\u00edan fotos y aut\u00f3grafos, otras le obsequiaban flores. Carlitos estaba muy contento y locuaz, aunque por momentos parec\u00eda estar muy preocupado.<\/em><\/p>\n<p><em>Gardel era profundamente fatalista y parece que ese d\u00eda present\u00eda que \u201calgo\u201d le iba a ocurrir, ese \u201calgo\u201d lo ten\u00eda preocupado, aunque \u00e9l a ciencia cierta no pod\u00eda justificar ni explicar.<\/em><\/p>\n<p><em>Yo se lo hice notar y Carlitos, visiblemente emocionado, me contest\u00f3 que no era nada, pero era evidente que alguna nube negra embargaba su alma.<\/em><\/p>\n<p><em>\u2014 Mira, hermano, yo no s\u00e9 si me estar\u00e9 poniendo viejo, pero te juro que me parece que algo grave va a pasar\u2026<\/em><\/p>\n<p><em>\u2014 No seas pesimista, Carlitos, \u00bfqu\u00e9 puede pasar?<\/em><\/p>\n<p><em>Gardel, por toda respuesta, empez\u00f3 a entonar suavemente \u201cMi Buenos Aires querido\u201d.<\/em><\/p>\n<p><em>Nuevos abrazos, besos y pa\u00f1uelos agit\u00e1ndose en amistosa despedida y uno a uno los pasajeros que ya est\u00e1bamos abordo fuimos sujetados a los asientos con unas correas adaptadas a la cintura del viajero.<\/em><\/p>\n<p><em>Gardel, siempre pesimista, se dej\u00f3 pasar el cinto refunfu\u00f1ando y con un gesto de resignaci\u00f3n que me impresion\u00f3. Cuando me lleg\u00f3 el turno a m\u00ed, me negu\u00e9 a que me ataran el cintur\u00f3n, pretextando que quer\u00eda tocar la guitarra.<\/em><\/p>\n<p><em>Parece que Dios me ilumin\u00f3 en ese instante y que no estaba escrito que hab\u00eda llegado mi \u00faltima hora; esa corazonada que tuve al no dejarme atar es la causa de que yo est\u00e9 ahora charlando con usted.<\/em><\/p>\n<p><em>Carlitos, al ver que yo no quer\u00eda ser atado, me mir\u00f3 extra\u00f1ado. Parece que ese \u201calgo\u201d que \u00e9l sent\u00eda le anunciaba la desgracia.<\/em><\/p>\n<p><em>Ser\u00edan poco m\u00e1s de las 14 cuando el piloto Samper puso en marcha el gran motor central del avi\u00f3n, que comenz\u00f3 a deslizarse pesadamente sobre la pista del aer\u00f3dromo; recorri\u00f3 as\u00ed unos cien metros sin conseguir despegar y, en vista de ello, el piloto recurri\u00f3 a los motores laterales y el ronco gemir de los mismos conmovi\u00f3 el avi\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>Carlitos aventur\u00f3 un chiste bien porte\u00f1o:<\/em><\/p>\n<p><em>\u2014 Che, hermano, este avi\u00f3n es un tranv\u00eda\u00a0Lacroze\u2026<\/em><\/p>\n<p><em>Pero el trimotor no levantaba vuelo, estaba demasiado cargado y llev\u00e1bamos m\u00e1s de tres mil litros de nafta en los tanques. Cien metros m\u00e1s adelante, otro avi\u00f3n de la misma compa\u00f1\u00eda se dispon\u00eda a levantar vuelo en una ruta cruzada a la nuestra.<\/em><\/p>\n<p><em>Nuevamente Samper movi\u00f3 las palancas del comando y la m\u00e1quina, esta vez en forma m\u00e1s violenta y r\u00e1pida, sigui\u00f3 desliz\u00e1ndose por la pista y a medida que avanzaba aumentaba la velocidad sin despegar ni diez cent\u00edmetros del suelo\u2026<\/em><\/p>\n<p><em>Se oye la voz de Gardel (los gritos que reflejan ya desesperaci\u00f3n):<\/em><\/p>\n<p><em>\u2014 \u00a1Oiga, Che, piloto! \u00bfD\u00f3nde nos lleva? \u00bfQu\u00e9 le pasa?<\/em><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1245\" src=\"https:\/\/jotaposta.com.ar\/jposta\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/Carlos-Gardel-muerte-sf-5-1024x630-1.png\" alt=\"Foto Archivo\" width=\"1024\" height=\"630\" srcset=\"https:\/\/jotaposta.com.ar\/jposta\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/Carlos-Gardel-muerte-sf-5-1024x630-1.png 1024w, https:\/\/jotaposta.com.ar\/jposta\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/Carlos-Gardel-muerte-sf-5-1024x630-1-300x185.png 300w, https:\/\/jotaposta.com.ar\/jposta\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/Carlos-Gardel-muerte-sf-5-1024x630-1-768x473.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/p>\n<p><em>Pero Samper no o\u00eda ni ve\u00eda nada, al parecer. El F31 segu\u00eda avanzando peligrosamente contra el tanque de gasolina. Veinte metros m\u00e1s adelante, el piloto maniobr\u00f3 desesperadamente con el tim\u00f3n de cola, y el pesado avi\u00f3n, cambiando bruscamente de ruta, se apart\u00f3 de la pista, y con la velocidad de un rayo embisti\u00f3 al otro avi\u00f3n, que con las h\u00e9lices batiendo rabiosamente el aire se dispon\u00eda a partir\u2026<\/em><\/p>\n<p><em>El choque fue horroroso, inenarrable; algo as\u00ed como si cien quintales de dinamita hubiesen explotado simult\u00e1neamente. Yo o\u00ed un crujido espantoso y fui lanzado contra una de las paredes de la cabina, al tiempo que un torrente de nafta en llamas inundaba el compartimiento de los pasajeros, los que, desvanecidos, formaban un mont\u00f3n con los escombros y las maletas destrozadas.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a1Fue un instante terrible!<\/em><\/p>\n<p><em>Carlitos, que iba sentado en uno de los primeros asientos de la cabina, estaba inm\u00f3vil; lo llam\u00e9 a gritos, pero no respondi\u00f3. Estoy seguro que el choque le produjo una conmoci\u00f3n cerebral y muri\u00f3 instant\u00e1neamente.<\/em><\/p>\n<p><em>El fuego avanzaba envolviendo todo, todo; yo hu\u00eda entre las llamas para la parte trasera del avi\u00f3n y al llegar a la cola de la m\u00e1quina con las manos y los codos consegu\u00ed romper los cristales de una ventanilla; el traje me ard\u00eda completamente y con horror sent\u00ed que el cabello se iba chamuscando.<\/em><\/p>\n<p><em>De pronto, en medio de la hoguera que era el interior de la cabina, o\u00ed unos gritos desgarradores, y un cuerpo se irgui\u00f3 de entre las llamas convertido en una tea humana. Era el pobre\u00a0Riverol\u00a0hecho una brasa.<\/em><\/p>\n<p><em>\u2014 Hermano, s\u00e1lvame\u2026 Aguilar,\u00a0acordate\u00a0que tengo ocho hijos\u2026<\/em><\/p>\n<p><em>Su horrendo clamor part\u00eda el alma y yo,\u00a0semiasfixiado\u00a0por la nafta ardiendo, me arranqu\u00e9 el saco y se lo ech\u00e9 sobre la cabeza, tratando de apagar el fuego que lo calcinaba\u2026 \u00a1Pobre\u00a0Riverol!<\/em><\/p>\n<p><em>Despu\u00e9s\u2026 Despu\u00e9s\u2026 No recuerdo bien lo que pas\u00f3; las llamas me bloquearon, estaba sumergido hasta las rodillas en un mar de nafta ardiendo. Hice un supremo esfuerzo e implorando a Dios me arroj\u00e9 por la ventanilla envuelto en llamas y me desmay\u00e9.<\/em><\/p>\n<p><em>Cuando recobr\u00e9 el sentido me encontr\u00e9 sobre el pasto a unos treinta metros de la hoguera que formaban los dos aviones incendiados. Lo primero que atin\u00e9 fue preguntar por Carlitos, por Barbieri, por\u00a0Riverol\u00a0y volv\u00ed a desmayarme\u2026.\u201d<\/em><\/p>\n<figure id=\"attachment_1244\" aria-describedby=\"caption-attachment-1244\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1244\" src=\"https:\/\/jotaposta.com.ar\/jposta\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/Jose_Maria_Aguilar.jpg\" alt=\"Foto Archivo\" width=\"300\" height=\"290\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-1244\" class=\"wp-caption-text\">Jos\u00e9 Mar\u00eda Aguilar (\u00fanico sobreviviente)<\/figcaption><\/figure>\n<p>Cuando hicieron la autopsia a Carlos Gardel encontraron que ten\u00eda una bala alojada en un pulm\u00f3n y de ah\u00ed naci\u00f3 la historia de que le hab\u00edan disparado a bordo de la aeronave en que muri\u00f3. La realidad es que cuando era joven recibi\u00f3 un balazo que no le pudieron extraer. El \u201cZorzal Criollo\u201d terminar\u00eda sepultado en el cementerio de la Chacarita, en Buenos Aires.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un d\u00eda como hoy, pero de 1935, la voz m\u00e1s importante de la historia del Tango se apagar\u00eda para siempre.\u00a0 Eran las tres de la tarde. La noche antes, por radio, se despidi\u00f3 de Colombia cantando Tomo y Obligo. Sube al avi\u00f3n trimotor Ford matr\u00edcula F-31 de la empresa Servicio A\u00e9reo Colombiano (SACO). 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