Reforma laboral aprobada en Diputados, pero vuelve al Senado por una modificación

Después de una jornada atravesada por gritos, acusaciones cruzadas, denuncias por falta de quórum, cables desconectados en plena sesión y tensión en las inmediaciones del Congreso, la Cámara de Diputados aprobó la Ley de Modernización Laboral que impulsa el Gobierno de Javier Milei.
Con la presencia de la secretaria general de la Presidencia, Karina Mileiñ junto con el jefe de Gabinete Manuel Adorni y el ministro de Interior, Diego Santilli en el palco, el cuerpo aprobó en general el dictamen de mayoría que obtuvo 135 votos positivos, 115 negativos y 0 abstenciones.
El bloque oficialista contó con el apoyo de sus habituales aliados del PRO, la UCR y el MID. A los que se sumaron los diputados de Salta y Misiones enrolados en Innovación Federal, las diputadas sanjuaninas de Producción y Trabajo, que responden al gobernador Marcelo Orrego; el santacruceño José Garrido, la representante de La Neuquinidad, con línea directa con el gobernador Rolando Figueroa, y los tucumanos de Independencia y una parte de Provincias Unidas.
Sin embargo, el trámite parlamentario no está cerrado: al introducir modificaciones en el texto —entre ellas cambios sobre el artículo 44— el proyecto deberá regresar al Senado para su revisión definitiva antes de convertirse en ley.
Una sesión al límite
La votación llegó tras horas de clima enrarecido dentro del recinto. Hubo mociones para adelantar la votación general, intentos de recortar la lista de oradores y fuertes cruces entre oficialismo y oposición por el uso del reglamento.
Desde Unión por la Patria se denunciaron intentos de “cercenar el debate”, mientras que desde La Libertad Avanza defendieron la necesidad de avanzar con la sanción del proyecto. Las intervenciones dejaron frases de alto voltaje político y profundizaron la grieta en una sesión que ya venía marcada por la polémica.

En paralelo, afuera del Congreso se registraron incidentes en el marco del paro convocado por la CGT. Manifestantes y fuerzas de seguridad protagonizaron momentos de tensión, con utilización de gases y detenciones, lo que terminó de configurar un escenario de máxima presión política mientras se desarrollaba el debate.
Qué cambió y por qué vuelve al Senado
El proyecto había llegado con media sanción del Senado. Sin embargo, al introducirse modificaciones en Diputados —incluido el artículo 44, vinculado a aspectos sensibles del régimen laboral— el texto ya no es idéntico al aprobado originalmente por la Cámara alta.
En el sistema legislativo argentino, cuando la cámara revisora introduce cambios, el proyecto debe volver a la cámara de origen. En este caso, el Senado deberá aceptar o rechazar las modificaciones.
Si el Senado aprueba la nueva versión, la ley quedará sancionada y pasará al Poder Ejecutivo para su promulgación. Si no hay acuerdo, se abre una instancia de insistencia o nuevas negociaciones políticas.
Un debate que no termina
La reforma laboral fue defendida por el oficialismo como una herramienta para reducir la informalidad y modernizar el mercado de trabajo. La oposición más dura, en cambio, la calificó como un retroceso en derechos y una flexibilización encubierta.
La votación en Diputados marca un paso clave para el Gobierno, pero el regreso al Senado mantiene abierto el capítulo legislativo de una de las reformas más controvertidas del año. El debate político, lejos de cerrarse, continúa.

