Actualidad Política

El abrazo al escritorio: ¿Por qué el profesional español ha dejado de saltar al vacío?

Del auge de las renuncias masivas al fenómeno del “Job Hugging”. Una crónica sobre cómo la incertidumbre transformó la ambición en refugio y el sentido de pertenencia en una estrategia de supervivencia.

Hubo un tiempo, no tan lejano, donde el éxito se medía en la cantidad de puentes que éramos capaces de quemar para saltar al siguiente gran proyecto. Hoy, el aire ha cambiado. En las redacciones y oficinas de Madrid y Barcelona, el silencio ha reemplazado al portazo. El profesional español ha descubierto que, en un mundo que se deshace en algoritmos e incertidumbres económicas, su escritorio es una trinchera.

Este “abrazo al puesto” no es falta de talento, es una nueva forma de resiliencia. El trabajador de 2026 ya no busca la aventura incierta, sino la profundidad de lo conocido. Hay una belleza melancólica en este fenómeno: la de quien decide quedarse para fortalecer las raíces en lugar de buscar otros jardines. Para las empresas, este es el momento de la verdad; no se trata solo de retener un legajo, sino de honrar esa lealtad silenciosa con un propósito que vaya más allá del fichaje diario. El compromiso ha vuelto a casa, pero esta vez, viene con el deseo de construir algo que dure más que un ciclo fiscal.

Artículos Relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Volver al botón superior